BMW Z4 Roadster
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Frontal largo, gran distancia entre ejes, voladizos cortos: el BMW Z4 Roadster tiene las proporciones clásicas de un roadster, pero las combina con un estilo exclusivo. Las líneas cóncavas y convexas crean un juego de luces y sombras fascinante, el llamativo frontal rodea una amplia parrilla delantera doble y la zaga tiene un aspecto deportivo inconfundible. Todo ello hace de é un roadster que seduce al mirarlo tanto, como al conducirlo.
Entre en el BMW Z4 Roadster y se sentirá inmediatamente envuelto por su exclusividad deportiva. Calidad, claridad y dedicación al placer de conducir definen este elegante habitáculo. Los asientos deportivos de serie incluyen refuerzos laterales que se adaptan al cuerpo perfectamente, ofreciéndole un apoyo óptimo en las curvas tomadas a gran velocidad. La consola central, el volante deportivo y los instrumentos forman un conjunto armonioso. Y la variedad de molduras opcionales personalizan aún más su interior.
Con la capota totalmente automática con mando a distancia opcional, el BMW Z4 Roadster se abrirá cuando usted lo desee. Basta pulsar un botón para que el techo se pliegue en menos de 10 segundos, no dejando siquiera una funda protectora que estropee la perfección estética. Cuando está cerrada, el compartimento variable de la capota deja espacio extra para el equipaje, mientras que el cristal mineral resistente a los arañazos le asegura una visión clara de los vehículos que ha adelantado.
Los modelos BMW Z4 Roadster de seis cilindros tienen un rendimiento eficaz y poderoso. El 3.0si de 265 CV acelera de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos, y las versiones de 2,5 litros le siguen los pasos de cerca. El 2.5si de 218 CV alcanza los 100 km/h en 6,5 segundos, mientras que el 2,5i de 177 CV necesita 6 décimas de segundo más. Aún es más impresionante la suavidad con la que estos motores de aluminio/magnesio entregan la potencia.
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